Vaso Kéfir


Vaso realizado en Alpaca, con detalles en Cobre y Bronce.
Piedras engarzadas: Malaquita, Amatistas y Ojo de Tigre.
Representación de Horus (dios egipcio que todo lo ve, "el iluminado" y una Higuera por la riqueza de sus frutos)

El kéfir es una bebida fermentada carbonatada ácida, cuyo sabor se debe a la presencia del benéfico ácido láctico. El kéfir se define como un alimento probiótico, pues aporta microorganismos benéficos para la flora intestinal. El termino probiótico (del griego “para la vida”) se aplica a aquellas sustancias que aportan microorganismos componentes de la flora intestinal y que estimulan el crecimiento y/o la actividad de bacterias de la flora simbiótica, generando un balance microbiológico óptimo en el intestino.
Es una combinación de bacterias probióticas y levaduras en una matriz de proteínas y azúcares.
Lactobacillus acidophilus es la bacteria y Saccharomyces kefir la levadura (hongo unicelular) más habituales en el kéfir, aunque varían según las regiones y culturas.
Los nódulos con los que se realiza el cultivo para generar la bebida tienen un aspecto similar al de la coliflor pero más blando; mantenidos bajo cultivo periódico, los nódulos pueden vivir eternamente y su reproducción nos asegura provisión permanente. Si debe interrumpirse el cultivo periódico por viajes o ausencias, hay técnicas para preservar el estado de los nódulos.


El consumo regular de este cultivo fermentativo es uno de los grandes auxiliares de los intestinos y de la flora benéfica.